Dibujo en tránsito

Página dedicada al viaje de ilustrar y crear.

miércoles, 19 de abril de 2017

En la carretera

   
  En la carretera, va quedando la vieja piel de años anteriores. Como una serpiente, he dejado miles de veces atrás los recuerdos, por necesidad y miedo. Creo que es tiempo de ser sincero con migo, con otros, con el mundo.
  He dejado por 20 años de cumplir mis sueños, mis letras se han torcido y oxidado el viejo talento nato. He vuelto atrás en décadas al dibujar, siendo solo un deseo, una oculta decepción o una inquieta esperanza de mejores días por venir. No recuerdo el día que todo comenzó, pero si el primer día de mi vida en conciencia. De los 40 años y meses que tengo, recuerdo como si hubiese nacido hace segundos, la primera caricia de mi madre, el primer abrazo a padre, los mimos de mi hermana y jugarretas de mi hermano. La primera carrera al patio, jugar sobre la mesa, dibujar un dinosaurio secreto y un héroe gigante como la vida. Recuerdo los ojos de mi abuela materna, tan vivaces sobre mí, tan esperanzados, mientras mi Mami (mi abuela materna)sonríe con certeza sobre su nieto, su sol. Las promesas del ayer, tan añejas en su momento, vuelven a florecer con la llegada de una primavera prometida, y el pacto que hizo de mi un hombre cumple cada nota a cabalidad. No me hago viejo, no soy joven, simplemente vivo en una constante de eterno avanzar.
  Tres hijos de tres mujeres diferentes, y siendo la última de ellas mi compañera, de quien agradezco cada regaño o mimo por ser quien soy, siento que los años no parecen más que una página de libro, una nota más en la historia que ha sido....Por todo ello, es que comienzo, siendo el día cero de este nuevo capítulo, el que llamaremos "Dinosaurio Secreto", en alusión a mis fantásticos juegos, al dibujo en una pared anónima, y al deseo de publicar. No me deseen suerte, solo que el día sea productivo, y la semana fecunda. Con ello, me veré forzado a agradecer cada palabra vertida en mi persona, como si fuese un juramento de vida, una ética de trabajo y noble consecuencia de la misma cortesía. En el fondo, Vicente, Kaín o Johnny (para quienes me conocieron antes del tiempo), son la misma persona, un trazo de armónica presencia infinita, inmensa y feliz.
   Un degradê en perfecto azul.